viernes, 13 de marzo de 2015

Pre-internado. Primera rotación.

Hoy es viernes 13 de marzo del 2015. Soy estudiante del 5º año de medicina en un estado de la república mexicana llamado Oaxaca, más específicamente en la URSE, una pequeña universidad medio perdida y opacada de mi ciudad (Oaxaca de Juarez) que obtuvo el lugar 79 en el ranking del 2014 por alumnos que aprobaron el ENARM.
En fin, en dos meses acabo los 5 años de educación en aulas para luego entrar al SEÑOR INTERNADO. Le digo señor internado porque a través del tiempo en esta carrera por alguna razón el 99.9% de médicos que he conocido mencionan haber odiado el internado. 
Mientras tanto, hago una cosa llamada pre-internado, en el que básicamente eres último eslabón en la jerarquía hospitalaria. Sí, incluso el camillero en turno se rió de nosotros en el elevador alguna vez. Debo mencionar que es un tipazo que disfruta más de la vida en el hospital que muchos médicos y estudiantes que conozco.
¿Y qué es este dichoso pre-internado? Cada 6 días voy a una guardia en la que estoy tras del médico interno ayudándole en lo que pueda y aprendiendo el funcionamiento del monstruo que es el hospital. Aprendo cómo respira, como se alimenta y como defeca. Porque es de lo más fácil decir que un paciente necesita una tomografía, pero es más complicado hacer el pase a imagenología, bajar a preguntar si la sala esta libre, hacer que la imagenóloga este de humor para apartarla, poner en ayuno al paciente y finalmente ver que realmente lo bajen y le hagan el estudio. Mientras todo eso sucede debes hacer toda una parafernalia papelera, llevar expedientes, coquetearle a la secretaria del libro de citas y hablarle bonito a la jefa de enfermeras. 
Mi primer servicio fue medicina interna, en el que roté tres semanas. Debo aceptar que al principio creí que esto del pre-internado iba a ser una pérdida de tiempo, pero cuando el interno al que me asignaron me envió a hacer una historia clínica me di cuenta de las graaaaaandes deficiencias que se tiene a veces ¿Cómo se empezaba una historia clínica? ¿iban primero los antecedentes no patológicos? ¿o eran los patológicos? ¿cuál era el orden del interrogatorio por aparatos y sistemas? Por suerte la paciente que tenia que interrogar era una enfermera que estaba internada para un cambio de marcapasos, así que básicamente ella hizo su historia clínica. Luego fue el lidiar con las máquinas de escribir, hacía años que no tocaba una y menos aún recordaba cómo ajustar la hoja en el rodillo ¿y como era eso de solo usar dos dedos? También fui partícipe de los famosísimos pases de visita en el que el médico adscrito me hizo ver maaaaas deficiencias con cosas tan simples como: ¿cuál es la fracción de eyección cardiaca normal? ¿cómo se calcula la tasa de filtración glomerular? ¿cómo se dividen las benzodiacepinas? ¿cómo clasificas la ERC según la tasa de filtración glomerular? ¿cuales son los síntomas de la hipocalcemia? Me sentía como un pequeño retrasado, todas esas cosas que en algún momento sabía al tris tras ahora eran recuerdos nebulosos como el desayuno de hace 3 meses.
Salí de aquella primera guardia a las 7 am con un sentimiento de vacío y dolor de pies ¿Qué había estado haciendo 5 años de carrera? 
Estuve en medicina interna 3 semanas. Me perdí infinidad de veces en el hospital, la gente me pedía consejos o ayuda para sus enfermedades, me pedían ayuda con su dolor, y yo estaba ahí; con pases de laboratorio e intercosultas en la mano, rellenando recetas y buscando médicos para que me las firmaran.  Medicina interna fue bello, me leí haaaarrtos expedientes, rellene harrrtos pases y di montones de vueltas en el hospital. Siempre había algo que hacer, algo que leer, un lugar a donde ir.
Mi primera impresión del internado: se ve como una cosa de lo mas agotadora, pero es en verdad un experiencia energizante. En el fondo me gustaría estar en el internado ya: que me griten, regañen, hagan llorar, mandar por las tortas y dejar en dobles guardias… Nahh, solo me parece emocionante por fin poner en práctica y desempolvar todo este conocimiento metido en mi cabeza.