Las rotaciones de pedia pasaron sin pena ni gloria, cayeron en fines de semana por lo que no había consultas clínicas y sólo estuvimos en quirófano recibiendo a los bebés de las cesáreas.
La rotación de cirugía tampoco resultó en algo demasiado emocionante, cambiar sondas, quitar catéteres subclavios, vendajes e ir de aquí para allá por paquetes globulares, órdenes de TC y rellenando recetas.
Mañana entro a mi última rotación en gineco. A ver qué pasa. Mientras tanto mejor me pongo a estudiar para los finales que se ve que van a estar macuarrones
